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Respetables participantes a la Caravana en favor de los niños de Cuba
Respetables Pastores de la paz
Respetable Lucius Walker
Desde hace casi 40 años, Cuba está sometida, por obra de los Estados Unidos, a un bloqueo económico entre los más duros de la historia de las relaciones entre Estados.
Dicho bloqueo, además, incluye terceros Estados: ésto en virtud de los efectos extraterritoriales de los actos normativos norteamericanos con los que se adoptaron las medidas económicas en el confronto de Cuba, entre las cuales la última, en orden temporal, es la llamada "ley Helms-Burton".
La ilegalidad del bloqueo está, además, ratificada por los acuerdos de la ONU, que prohíben a los Estados el uso de la fuerza en las relaciones internacionales. Se entiende que de esta disposición se puede hacer una lectura restrictiva, limitando la prohibibión al uso de fuerzas militares, o una interpretación más amplia extendiéndola al uso de la fuerza económica.
Es del mismo modo verdadero que en el mundo actual existe una generalizada libertad de comercio para la cual un Estado es libre de establecer relaciones económicas con quien prefiera, pero también es cierto que esta libertad no puede ser usada en perjuicio de la independencia política y contra la existencia misma de otro Estado. En tal caso se trata, indudablemente, de uso ilegítimo de la fuerza.
En el caso de las sanciones norteamericanas contra Cuba, el análisis de su posible legitimidad va hecha a la luz de las reglas generales de los tratados de las Naciones Unidas referidos a la prohibición de intervención en los asuntos internos de otros Estados; de sus principios específicos relativos a las relaciones entre países desarrollados y países en vías de desarrollo; y a la luz de las obligaciones de no discriminar sobre las tarifas y sobre el comercio (derivadas del Acuerdo General).
Finalmente, se puede agregar una observación general acerca de los efectos de las sanciones económicas, sobre todo cuando son adoptadas en el confronto de países en vías de desarrollo, que no tienen estructuras económicas fuertes y autosuficientes: las sanciones tienen rápidamente efectos graves en los sectores más débiles de la población (niños y ancianos) eliminando, además de los bienes de primera necesidad, cada garantía de estado social como el derecho a la salud, a la educación, al trabajo; derechos que, no obstante, el Estado Cubano defiende con extraordinario vigor.
El ensañamiento norteamericano contra Cuba no se explica solamente en la voluntad de dominio del imperialismo de los EEUU, pero llega a la exasperación por el ejemplo de esperanza que Cuba ofrece, principalmente, a los pueblos de los países del Tercer Mundo y a quien, en los países del capitalismo avanzado, cree en la colaboración como base para una sociedad mejor, rechazando la competición y la carrera al poder y a la riqueza que, inevitablemente, conducen al saqueo de los demás pueblos y del entero planeta.
La difícil situación cubana, sobre todo determinada por la falta de petróleo, de fuentes hídricas y de materias primas, influye de manera determinante sobre la actividad productiva, sobre los transportes y sobre la agricultura. Fuerte es la reducción de los bienes de consumo necesarios e indispensables, y agrava las condiciones de vida de la población.
Las devastaciones provocadas por el reciente huracán Lili y las consecuentes innundaciones, recrudecieron esas condiciones.
En este contexto, es extraordinariamente importante el rol desarrollado por la solidaridad internacional, aunque si nos obliga a una reflexión sobre el uso tendencioso que a veces se hace de ella, detrás de la cual muchas veces se esconden objetivos muy lejanos de lo que el términe realmente significa.
Hoy también la solidaridad viene utilizada como pretexto de parte de los Estados opresores: campañas publicitarias de haciendas comerciales disfrazan detrás de esta palabra el aumento de sus propias ventas, y se justifican auténticas invasiones militares con la intención de la solidaridad: justo en estos días, en nuestro país, se da el nombre de "misión de paz" o "intervención humanitaria" a la acción militar de una fuerza multinacional, dirigida desde Italia, en Albanía.
En realidad, el despliegue de medios militares en Albanía sirve a relanzar las industrias bélicas y a legitimar los gastos militares de los países occidentales. Se desea justificar a los empresarios europeos que cerraron sus fábricas en patria para abrirlas en aquel país donde la mano de obra no es sindicalizada y las retribuciones son irrisorias.
En un país que cuenta con poco más de tres millones de habitantes, podían enviarse "cuerpos de paz" conformados por médicos, ingenieros, técnicos, operadores sociales..., ¡pero se prefirió enviar carros armados!
Retenemos que la solidaridad no puede ser delegada a los gobiernos, es un valor y una riqueza de los pueblos que en primera persona deben asumir el compromiso de demostrar el sentimiento de fraternidad hacia sus semejantes, sintiendo como propios los sufrimientos de aquéllos.
Es desde aquí que surge el gran potencial de los actos de solidaridad: no sólo es útil para el pueblo que la recibe, pero también para quien la ofrece, quebrando las fronteras materiales y sub-culturales impuestas a los pueblos durante siglos de sub-cultura determinada por sociedades basadas en el privilegio y en la batalla competitiva, que convierte en comportamiento civil la lucha animal por la sobrevivencia, mientras sólo la solidaridad y la colaboración son las bases inalienables para un futuro digno al alcance de todos.
La solidaridad es ciertamente una extraordinaria forma de fraternidad entre los pueblos.
Por estos motivos (descriptos suscintamente) vemos con gran interés y admiración vuestro empeño y, particularmente, esta nueva Caravana dedicada a los niños cubanos.
Vuestro trabajo nos es de ayuda y de estímulo, y con gran orgullo recogemos la ocasión para hacerles llegar esta líneas, a través de las cuales deseamos mandarles nuestro mejor augurio y un abrazo fraternal: mío personal y de toda nuestra Asociación.
Con estima y admiración, el presidente nacional
Roberto Zanetti